Aún cuando deberían ser "increíbles" los hechos que pasan en este lado del Ecuador, es sumamente cotidiano toparse por ahí con la desfachatez de quienes dirigen estos poblados patrocinados con la comodidad del que no quiere ver ni entender.
Es asi, y es simplemente absurdo. Alguna vez pensé que lo que faltaba en este espacio de tierra y agua era memoria, era conocer lo que ya había ocurrido para así no repetirlo. Pensé, que la memoria traería de vuelta la sensatez, la cordura, la paz. Ahora entiendo y comprendo con impotencia que no hace falta nada, que la responsabilidad de todo lo que pasa aqui la tengo yo, la tenemos todos, al no abandonar el confort que brinda el hacerle creer al mundo que "no sé".
El eterno argumento de los que como yo, creíamos que la educación es la única arma para terminar con la ignorancia estamos cayendo en cuenta que la academia embrutece en la medida que no se cohesiona con la conciencia. Pruebas...? Para mi, existen todas.
Un país como éste, en donde las personas siguen adormecidas por el encanto que dejaron 2 años de carreteras tranquilas para viajar en sus carros, demuestra que sigue rememorando asuntos puntuales para no despertar y ver la realidad en la que estamos parados hoy, como la mujer que prefiere quedarse soñando en la luna de miel que le duró 3 días, a aterrizar en el momento del ahora cuando su matrimonio es un infierno.
Y sí, lo mas cómodo es seguir "su" ejemplo de dejar el futuro de nuestro país en manos de Dios al fin y al cabo es el gobernante, aunque como todas las desfachateces, lo que va a pasar no es sorpresa para nadie.
